FUDOSHIN, El Alma Del ShinKaiDo Ryu

Fudoshin… Un corazón tranquilo.

 

Fudoshin… Una mente inmutable.

 

Tal es el espíritu del guerrero, tal es el alma del Shinkaidoka. En ocasiones las personas mal interpretan el verdadero significado del termino Fudoshin, creen que un corazón inmutable no es capaz de amar. Quizás los que piensen así sean más egoístas que amorosos.

 

El Shinkaidoka en estado de Fudoshin es como la Luna que no es movida, así soplen los vientos más fuertes sobre la tierra, el Shinkaidoka en ese estado presencia una gran ecuanimidad y serenidad, su mente esta en calma y concentrada, podemos decir que inmóvil como una montaña.  En ShinKaiDo Ryu el practicante que alcanza este estado mental en ocasiones es llamado Fudomyo[1].

 

Pero el concepto del Fudoshin, al igual que nuestra arte del ShinKaiDo Ryu, no son meros conocimientos de utilizarse como juego de distracción, pues son aplicables a cada situación de la vida, adaptándose  tanto en la pelea, como en el vivir diario, cultivar el Fudoshin es practicar el desapego. Me gustaría citar algunas escrituras sagradas que nos mantienen fresca la enseñanza de Fudoshin.

 

 

El Himno de la Iluminación

Por el Maestro Zen Hsuan Chuen de Yung Chia,

No hay mala fortuna, no hay buena fortuna, no hay pérdida, no hay ganancia;
Nunca busques tales cosas en la serenidad eterna.

Caminar es Zen, sentarse es Zen;
Hablando o silente, activo o quieto, la esencia está en paz.
Hasta enfrentándose a la espada de la muerte, nuestra mente es inmovible;
Hasta tomando veneno, nuestra mente está quieta.

He entrado al silencio y la belleza de las montañas recónditas;
En el valle profundo subyacente a los elevados precipicios,
Me he sentado bajo los viejos árboles de pino.
El zazen es mi cabaña rústica
En paz, solo, y verdaderamente cómodo.

En el Bhagavad Gita

Aquel cuya mente no está sometida a la avidez ni es afectada por el odio, habiendo trascendido tanto lo bueno como lo malo, permanece vigilante y sin miedo.  Percibiendo que este cuerpo es frágil como una vasija, y convirtiendo su mente tan fuerte como una ciudad fortificada vencerá a Mara con el cuchillo de la sabiduría. Velará por su conquista y  vivirá sin apego.

El Dhammapadha

 

Como auténtico renunciante, se considera a aquél que nada desea y que nada aborrece. Pues aquél que no se ve afectado por los pares de opuestos, pronto ha de encontrar su liberación.

El sabio nunca buscará el gozo en las cosas de este mundo, pues los placeres que ellas reportan, son tan sólo el presagio de los sufrimientos que luego han de venir. Todo es transitorio, igual que viene se va.

Pero aquél que antes de abandonar este mundo, estando aún en este cuerpo físico, consigue superar los impulsos del deseo y la pasión: éste hombre es un auténtico Yogui y su dicha es permanente.

 

Es mi deseo que mediante las sabias palabras de los maestros el concepto de Fudoshin quede aclarado, para ustedes jóvenes buscadores. Adáptenlos a sus vidas y al ShinKaiDo Ryu, y de seguro los resultados serán positivos.

[1] Deidad protectora budista que empuña una espada en una mano (para aniquilar a los enemigos de la doctrina budista), y en la otra una soga (para rescatar a los pecadores del hoyo de la desilusión, o de los estados del infierno budista). Por lo tanto, él representa los dos ideales del budismo, la sabiduría (la espada) y la compasión (la soga).

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